Soldadura de los metales

Soldadura de los metales

Soldadura Jaume Espí

Soldadura Jaume Espí

El post de esta semana va dedicado a la operación de soldar, siguiendo las “recetas industriales” del “Recetario Industrial” de Hiscox y Hopkins, Editorial Gustavo Gili, 1987 (en Jaume Espí escultura estamos enamorados de este recetario). Hacemos una mención especial a la soldadura del latón.

La operación de soldar tiene por objeto unir dos porciones del mismo metal o de diferentes metales, mediante otro metal o aleación más fusible, aplicada en estado de fusión y llamada soldadura.

Como la firmeza de la unión depende de la soldadura empleada, debe ésta elegirse de acuerdo con el uso a que se destine el metal o metales soldados. Las partes que se unen deben estar sin óxido alguno y perfectamente limpias, lo cual se consigue limándolas, rascándolas o tratándolas con ácidos; los bordes deben coincidir y calentarse al punto de fusión de la soldadura, que debe ser más fusible que los metales que se quiere soldar, y a ser posible que forme aleación con los mismos.

Las soldaduras flojas, llamadas también de estaño, están compuestas de metales o aleaciones fácimente fusibles; son de fácil manejo por su bajo punto de fusión. Los metales más empleados para soldadura floja son el estaño y las aleaciones de estaño, plomo y bismuto; el estaño solo se emplea para soldar objetos hechos del mismo metal.

La adición de plomo hace que la soldadura sea menos fusible, pero más barata, y la de bismuto hace bajar el punto de fusión de la misma.

La variación del punto de fusión en las soldaduras fuertes es mucho más grande. Algunas pueden fundirse del modo ordinario con el soldador, mientras que otras necesitan dispositivos especiales, como fuelles, sopletes, etc.

Soldadura Jaume Espí

Soldadura Jaume Espí

Soldadura del latón: Para soldar latón con un soldador de cobre se emplea una soldadura compuesta de 2 partes de estaño y 1 parte de plomo. Como fundente se hace uso de la solución ordinaria de zinc en ácido clorhídrico, con sal amoníaco y agua. Se mojan las partes que hay que soldar con esta solución, empleando para ello un trocito de madera o un alambre de cobre. Después se frotan las superficies con el borde estañado del soldador, con lo cual quedan cubiertas con una capa muy fina de estaño; se superponen las dos superficies que hay que soldar, y se calientan aplicando el soldador caliente y echando un poco de soldadura en la unión. El soldador debe estar lo bastante caliente para fundir el estaño al tocarlo. Se frota un pedazo de sal amoníaco sobre un ladrilo, y después sobre este ladrillo se frota el borde del soldador previamente pasado por el estaño o la soldadura.

Cuando se sueldan objetos de latón con soldadura floja, el blanco de la soldadura contrasta con el color amarillo del metal; para colorear la soldadura se procede del siguiente modo:
- se disuelven 10 partes de sulfato de cobre en 35 partes de agua,
- se aplica esta solución a la soldadura,
- se frota con un alambre de hierro bien limpio, así queda aquélla de color cobre.
Para que pase a amarillo:
- se unta la parte soldada con una mezcla compuesta de 1 parte de zinc y otra de agua, y 2 partes de una solución de 10 a 35 partes de sulfato de cobre y agua, frotando la soldadura con una varilla de zinc.